Monday, December 12, 2005

Cisnes de primavera

El sueño de la noche anterior a Octubre 6 lo había olvidado completamente hasta leer Bukowski durante un descanso en el trabajo.

En el sueño había un aparato totalmente imponente y sofisticado. Era una especie de nave espacial con fama por el increíble universo que existía sobre su techo: Un despliegue fantástico de naturaleza casi mitológica. El mundo sobre el techo de esta nave era misterioso, húmedo con neblina, y su superficie era como un río lechoso y fresco. Daba el ambiente de la nieve en el invierno pues predominaba la blancura, pero sin el frío invernal. Sobre esta superficie lechosa, pantanosa y humeante yo me deslizaba con fluidez entre andando y flotando. El lugar estaba habitado por varios animales, todos relativamente pequeños: ponys, terneros, etc. Pero el verdadero espectáculo, y la principal causa de la fama de este lugar, eran los cisnes. Los cisnes por supuesto contribuían a la luminosa blancura característica del lugar, y la blanca luz se entretejía y contorsionaba de acuerdo a los elegantes diseños y curvas de los cisnes. Yo pensaba, esto es realmente muy hermoso. Pero en ese mundo de cisnes me impresionaba encontrar a varios de ellos muertos, aunque eso también era hermoso de alguna manera; parte del mundo natural. Los cadáveres de los cisnes flotaban en el pantano lechoso, sus blancuras confundidas, donde los cisnes muertos apenas sugerían sus siluetas flotantes. Y uno tras otro tras otro formaban un diseño, un patrón consistente con sus tenues curvas apenas visibles. Yo andaba, flotaba y miraba esquivando los cadáveres.

Pero como dije, el sueño se había borrado completamente de mi memoria, hasta el día siguiente (Octubre 6, 2005) cuando en un descanso en el trabajo abrí el libro de Bukowski y leí:

Cisnes de primavera

También en primavera mueren los cisnes
Y allí flotaba
Muerto un domingo
Girando de lado
En la corriente
Y fui hasta la rotonda y distinguí
Dioses en carros,
Perros, mujeres
Que giraban
Y la muerte
Se me precipitó garganta abajo
Como un ratón,
Y oí llegar a la gente
Con sus cestas de merienda
Y sus risas,
Y me sentí culpable
Como si la muerte
Fuese algo vergonzoso
Y me alejé
Como un idiota
Y les dejé
Mi hermoso cisne.

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De esta historia desprende la canción de coba:


Cisne blanco, cisne negro

Míralo durmiendo ahí
Ya no es invierno acá
Parece una "S" que
Deslizándose va

Cisne blanco, cisne negro
Cisnes por el suelo
Si a los dos me los encuentro
A cual veré primero

Míralo durmiendo ahí
Ya no es verano acá
Porqué no se mueve más?
No se va a despertar

Cisne blanco, cisne negro
Cisnes por el suelo
Si a los dos me los encuentro
A cual veré primero

Su pálido blanco
La luna va a alumbrar
Parece que el brillo
Fuera a cantar

Cisne blanco, cisne negro
Cisnes por el suelo
Si a los dos me los encuentro
A cual veré primero

(c) Sebastián Cruz. 2006

1 comments:

Anonymous said...

Spring Swan

swans die in the Spring too, and there it floated, dead on a Sunday, sideways, circling in current, and I walked to the rotunda, and overheard, gods in chariots, dogs, women, and death ran down my throat like a mouse, and I heard the people coming, with their picninc bags, and laughter, and I felt guilty for the swan, as if death were a thing of shame, and like a fool, I walked away, and left them, my beautiful swan. (C. Bukowski)